- Tomás Sierra Samaniego
- 08/03/2022
- Data Analysis
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Los datos que están a nuestra disposición son inabarcables, como lo son todas las preguntas que podemos contestar al mirar en profundidad esos datos. Y, la mayoría de las veces, la cantidad de preguntas que podemos hacer es ínfima respecto a la infinidad de preguntas y respuestas que los propios datos plantean.
Los datos son, entonces y a mi parecer, como un libro de matemáticas. Sí, por supuesto que hay un montón de problemas. Incluso aunque hayas cogido el libro de primaria de tu sobrino o el repositorio de datos de una pequeña tienda online. Pero la experiencia y haber estudiado la teoría a fondo te lleva a saber diferenciar los distintos tipos de problemas que hay.
Lo que quiero decir es que, con una sola base de datos, podemos hacer distintos tipos de preguntas, y las respuestas a dichas preguntas suponen, cada una en sí misma, una tipología de análisis diferente. Vamos, pues, con los 4 tipos principales de análisis de la manera más sencilla posible.
Análisis descriptivo
“Si Juan tiene 7 sandías y se come 4, ¿qué tiene Juan ahora?”. La respuesta es doble: 3 sandías y un empacho de no te menees. Este clásico problema de matemáticas describe muy bien lo que es el análisis descriptivo: a partir de hechos pasados, identificamos la situación actual.
Análisis diagnóstico
“Juan tenía 7 sandías en su tienda esta mañana y, al final de la jornada, solo le quedan 3”. Aunque este planteamiento parezca idéntico al anterior, no sabemos si Juan se ha comido las sandías, las ha vendido o han sufrido una combustión espontánea. Y es aquí donde entra el análisis diagnóstico: sabiendo los datos pasados y presentes, debemos esclarecer qué ha ocurrido (análisis descriptivo), pero también debemos saber por qué y cómo ha ocurrido.
Es decir: a partir de los datos que nos aporta un análisis descriptivo, analizamos dichos datos para comprender los motivos y situaciones que han conducido al estado actual.
Análisis predictivo
“Julia compra todos los días 2 sandías en la tienda de Juan”. Quedémonos aquí e imaginemos las posibles preguntas: ¿cuántas sandías venderá Juan? ¿Tiene Julia una granja de animales frutívoros?
A partir de una serie histórica de datos y una tendencia detectada, el análisis predictivo crea proyecciones sobre lo que pasará en eventos futuros. Así, podemos figurarnos que Julia comprará 10 sandías la semana que viene, pero, ¿y si un día tiene que ir al médico y no pasa por la tienda? ¿Y si Juan no tiene suficientes sandías? Y esta última pregunta es la que nos lleva al último tipo de análisis.
Análisis prescriptivo
“Julia compra diariamente 2 sandías en la frutería de Juan. El proveedor de sandías reparte los martes y los viernes. Las sandías duran frescas en la tienda una media de 4 días”. Cuántas potenciales preguntas, ¿verdad? ¿Debe Juan pedir X sandías cada día de reparto? ¿Cuántas sandías acaban desperdiciadas si Julia falta algún día? La semana que viene es festivo el viernes, ¿debe Juan pedir la misma cantidad de sandías a su proveedor?
Todas estas cuestiones, derivadas de series históricas de datos y de tendencias, así como de disyuntivas futuras, son las que toma en cuenta el análisis prescriptivo, el cual sopesa todos esos datos para ayudar a tomar decisiones encaminadas a la optimización de los procesos. Así, el análisis prescriptivo toma situaciones y calcula las consecuencias de las diferentes decisiones a tomar para reducir las opciones al mínimo.
Y tú, ¿cuándo ha sido la última
vez que has comprado sandías? ¿Sabrías diferenciar los diferentes problemas
de matemáticas análisis que realizas a diario?
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La gran cantidad de datos recopilados hoy en día ha hecho crecer la necesidad de las empresas ..
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